Es la asociación
de trabajadores constituida para unirse íntimamente con el objeto de defender
sus derechos laborales y la conquista de nuevos. Se fundamenta, pues, en la
unidad monolítica de los trabajadores ante necesidades comunes de clase explotada.
El sindicato es la expresión más legítima de la clase obrera organizada, la que
gracias a su unidad, organización y constancia en la lucha ha conseguido
derechos que, de otro modo, no hubiera sido posible. Por esa razón, los
sindicatos son ardorosamente combatidos por los patrones explotadores y
gobiernos antidemocráticos, habiendo tenido necesidad de intensificar las
luchas extremadas con huelgas y paros generales, para que se les reconozca
mínimas conquistas, muchas veces escamoteadas por intervención de los
organismos estatales parcializados con los intereses patronales, que tratan por
todos los medios de desconocer el derecho de reunión o asociación, normados por
nuestra Constitución.
También podemos definir el Sindicato como la
organización continua y permanente creada por los trabajadores para protegerse
en su trabajo, mejorando las condiciones del mismo mediante convenios
colectivos refrendados por las Autoridades Administrativas del Ministerio de
Trabajo. En esta situación será más factible conseguir mejoría en las
condiciones de trabajo y de vida; sirviendo también para que los trabajadores
expresen sus puntos de vista sobre problemas que atañen a toda la colectividad.
FINALIDAD DE LOS SINDICATOS
Estos cinco objetivos son:
1.
Un salario justo: Los sindicatos buscan que quienes trabajan tengan un
salario adecuado y digno, que les permita cubrir sus necesidades y las de sus
familias en alimentación, salud, vivienda, educación, vestido y recreación.
2.
Mejores condiciones de trabajo: Las condiciones de trabajo son un
complemento indispensable del salario. Las trabajadoras y los trabajadores
tienen el derecho a que las condiciones en que laboran no les afecten ni física
ni mentalmente.
Todos los sindicatos deben
buscar que las personas afiliadas disfruten de condiciones laborales que no les
afecten en su salud y dignidad. Por ejemplo, los sindicatos luchan por jornadas
de trabajo justas y adecuadas al tipo de labor que se realiza, por descansos y
vacaciones oportunas, por implementos de protección cuando las tareas que
ejecutan las personas así lo requieran.
En una fábrica de ropa
también el sindicato lucha por asientos adecuados y confortables, por aire
fresco, por buena iluminación, por servicios sanitarios limpios, en buen estado
y en cantidad suficiente, por agua potable, en fin, por todas las condiciones
que hagan a las trabajadoras y trabajadores personas dignas.
3.
Empleo estable para toda persona: No basta con tener trabajo, es importante
que el empleo sea estable, regulado por leyes que protejan contra despidos
injustos, principalmente cuando el trabajador y la trabajadora han entregado lo
mejor de sus años y toda su experiencia para el desarrollo de su empresa y de
su país .Las mujeres han sufrido tradicionalmente muchos problemas con el
empleo.
Por un lado, les cuesta más
conseguirlo y, por otro, generalmente se les asignan los puestos más mal
pagados o se les paga menos salario que a los varones por ejecutar las mismas
labores. Es de unos años para acá que se está dando una creciente incorporación
de la mujer en las distintas ramas de la economía. Para ellas el sindicato
tiene como objetivo garantizar que su incorporación laboral no se dé en forma
desventajosa y que se respeten y promuevan los derechos de su condición
particular.
4.
Mejoramiento de las reivindicaciones sociales y económicas: Para
proteger y garantizar el mejoramiento de los sectores laborales, es necesario
crear leyes y luchar para que éstas se cumplan. Por esta razón el sindicalismo
constantemente busca que los Estados promulguen leyes y decretos que garanticen
la continuidad de sus conquistas y el mejoramiento social y económico de las
personas trabajadoras. Para que las leyes se respeten y se cumplan, es necesario
que todas las personas trabajadoras y estén unidos y organizados.
5. La permanente democratización: El respeto a los Derechos Humanos es una de
las luchas más importantes que los trabajadores pueden realizar desde sus
organizaciones sindicales. El reconocimiento de los derechos de libre
asociación, de pensamiento y de expresión implica luchar por la democratización
de sus países. También es importante que los sindicatos participen en la vida
política de las naciones, para vigilar y supervisar que los gobiernos sean
justos en sus políticas económicas y sociales.
Es importante que los
trabajadores y trabajadoras participen y ejerzan control sobre aquellas
decisiones que les afectan directa o indirectamente, tanto a nivel de la
sociedad y del Estado, como también al interior de sus mismas organizaciones.
Así, la lucha por la democratización también debe darse dentro de los
sindicatos. Sólo practicando la democracia a lo interno de las organizaciones
se fortalecerán las bases democráticas de la sociedad entera. Esto es
especialmente importante para las trabajadoras y los jóvenes.
Es muy importante promover y
posibilitar la participación directa de las mujeres y jóvenes dentro de la
organización sindical; el estímulo a esta participación democrática como delegadas,
afiliadas, o formando parte de las directivas, garantiza que las decisiones del
sindicato correspondan a un mayor grado de consenso.
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